El coste de la electricidad en España. Una propuesta de análisis del déficit de tarifa.


La configuración eléctrica de España es resultado de las condiciones institucionales, geográficas y empresariales, desde la monopolización del sector eléctrico hasta la actual liberalización parcial del sistema.
Se busca la suficiencia económica del sistema debido al peso creciente del déficit de tarifa, y a su impacto para los agentes que operan y para los reguladores y asesores (Ciarreta, A. y Espinosa, M.P., 2010).

Por eso, un estudio pormenorizado sobre los costes empresariales, técnicos y legislativos de la electricidad es necesario, y más por su nivel de regulación. Debería centrarse en tres fases vitales:
  • Análisis de los estados contables de las empresas principales del sector, como referencia del mercado así como sus producciones de energía eléctrica, denominado componente empresarial del coste
  • Análisis de los costes legales, resultado de los insuficientes ingresos para cubrir los gastos generados de las actividades reguladas, origen del déficit de tarifa, denominada componente regulada del coste;  
  • La consolidación de los datos anteriores, obteniendo un indicador del coste de la energía eléctrica en España, por megavatio hora volcado al sistema, y realizando una comparativa sobre la facturación media, origen de los ingresos del sistema.

Gráfico 1. Resultados del Estudio “El coste de la electricidad en España. Desde la configuración de mercado eléctrico al déficit de tarifa

Fuente: Elaboración propia a partir de Comisión Nacional de Energía (2012, 2013), Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (2014) y Ministerio de Industria, Energía y Turismo (2013)

En el período 2011-2012 (gráfico 1) se aprecia un déficit generado debido al mayor coste que supone el sistema. Pero no se puede afirmar la existencia de un déficit de tarifa estructural que justifiquen aumentos de precios en la energía eléctrica.

Si el estudio se basa en dos componentes principales de coste, y la componente empresarial responde a los principios de competencia en el mercado, la componente regulada, los costes que imputa cualquier norma al sistema eléctrico a ser cubierta por los ingresos del sistema, incluyen dos partidas notables: las remuneraciones directas a empresas y la financiación de los déficits de periodos anteriores.


Gráfico 2. Disminución del coste sobre las hipótesis de eliminación de las remuneraciones directas a las empresas por actividades reguladas (1* Hipótesis) y eliminación de los servicios de la deuda de déficits en ejercicios anteriores (2* Hipótesis) y la comparación base con el sistema (3* Hipótesis).

Fuente: Elaboración propia a partir de Comisión Nacional de Energía (2012, 2013), Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (2014)

El coste disminuye al eliminar los costes derivados de los déficits generados y las remuneraciones a las empresas del mercado por realizar actividades reguladas (gráfico 2), considerando que el sistema sigue remunerando todos los costes generados por la producción de electricidad, en su parte liberalizada y en su parte regulada.

Se puede extraer tres conclusiones básicas:
  • El déficit viene provocado por las remuneraciones directas a las empresas, al reconocer actividades reguladas cuyo coste está incluido en la configuración del sistema y no genera costes adicionales. Los costes derivados de los déficits de ejercicios anteriores son una parte del coste a remunerar, por lo que el coste se retroalimenta de la propia deuda;
  • El déficit no es provocado por un sistema de consumo eléctrico alimentado por fuentes renovables, pues los costes generados por dichas fuentes están totalmente cubiertos, y aunque absorban recursos, su viabilidad económica ejerce de refuerzo para el sistema, y no de barrera;
  • El sistema eléctrico y sus costes empresariales, pueden estar cubiertos en su totalidad por la facturación actual en España, incluso con un nivel de facturación menor, aunque la financiación de los déficits de anteriores periodos imposibilita una actuación en la reducción de los precios eléctricos, no incompatible con una paralización prolongada de los aumentos.

En conclusión, nuestro sistema eléctrico está viciado por un problema contable, sin base económica. Es una traba cara metas sociales como la reducción de la pobreza energética, la reducción de los precios energéticos, o incluso la propia dependencia energética. Si bien en hidrocarburos es prácticamente inalcanzable, el potencial renovable podría posicionar a España como líder europeo y mundial en producción eléctrica.

Bibliografía
Artículo publicado en el número 15 de Dínamo Técnica, correspondiente al mes de noviembre de 2014.

Autores:

José Julio Muiños Lopez. Graduado en Economía. Facultade de Economía e Empresa de la Universidade de A Coruña (UDC). 
Rosa Mª Regueiro Ferreira. Profesora Economía Aplicada.Facultade de Economía e Empresa de la Universidade de A Coruña (UDC).
Raquel Blanco Paderne. Facultade de CC. da Educación de la Universidade de Santiago (USC).