La "energía limpia para todos los europeos" liderará la decarbonización a nivel mundial: renovables, eficiencia y tecnologías innovadoras

Europa debe liderar la transición hacia un sistema energético limpio y sostenible. Y para lograrlo, el nuevo paquete energético de la Comisión Europea promoverá las políticas necesarias. 

Con la entrada en vigor del histórico Acuerdo de París el pasado 4 de noviembre, el mundo ha dado un paso decisivo en la lucha contra el cambio climático. Gracias al compromiso de la Unión Europea con este histórico acuerdo, la transición hacia un mundo sostenible y bajo en carbono ya ha comenzado. Y con ella, hemos iniciado una revolución energética sin precedentes. 

Por primera vez en la historia, las energías renovables han superado al carbón como principal fuente en generación de energía. Y gracias a la reducción de costes y al desarrollo de nuevas tecnologías, cada vez más consumidores producen su propia energía renovable in situ para el autoconsumo, el almacenaje, o para la venta directa a la red. 

Las renovables no sólo van a crear un mundo más limpio y sostenible. También van a generar inversión, crecimiento económico y empleo. Esta transformación ya se está produciendo aquí en Europa: en 2014, el 78% de la nueva capacidad de generación instalada en la UE fue renovable, y alrededor de 1,11 millones de personas trabajan en el sector de las renovables. Asimismo, este sector genera 144.000 millones de euros de facturación al año y tan solo en 2015, la inversión global en renovables batió un récord, ascendiendo hasta los 300.000 millones de euros.

Estamos ante una oportunidad única para decarbonizar nuestro sistema energético y modernizar nuestra economía. Y en Europa, queremos convertirnos en el número 1 mundial en energías renovables y liderar la transición energética hacia un mundo limpio y sostenible. Pero para liderar esta transición, debemos dotarnos de un marco regulador estable que genere las señales adecuadas para atraer inversión en soluciones innovadoras y sostenibles. 

Por este motivo, el pasado 30 de noviembre la Comisión Europea adoptó el ambicioso paquete legislativo ‘Energía Limpia para Todos los Europeos’, un paquete que contiene más de 1.000 páginas de legislación sobre energías renovables, eficiencia energética, el diseño del mercado eléctrico y sobre las reglas que regirán el sistema de gobernanza de la Unión de la Energía. El potencial de estas propuestas es enorme: la consecución de nuestros objetivos de 2030 en renovables, eficiencia energética, e interconexiones puede inyectar hasta 190.000 millones de euros en la economía y generar hasta 900.000 nuevos puestos de trabajo.

El paquete generará los incentivos necesarios para fomentar inversiones en la red, en capacidad de generación nueva, y en el sector de la construcción y la industria, proporcionando un claro impulso al desarrollo de tecnologías sostenibles. Asimismo, mejorará el funcionamiento de los mercados energéticos, y creará la estabilidad y la seguridad necesarias para atraer inversión privada. 

Nuestras propuestas fortalecerán el rol y los derechos de los consumidores en el mercado eléctrico, otorgándoles un papel central en la producción, el almacenaje, la venta y el consumo energético. Y promoverá un enfoque puramente europeo, que promueva una política energética mejor coordinada a nivel europeo y demuestre los beneficios que podemos obtener trabajando de forma conjunta. 

Para alcanzar estos objetivos, lo primero que proponemos es dar un paso adelante e incrementar nuestro objetivo de eficiencia energética desde el 27% previo hasta el 30% actual para el año 2030. Queremos que este incremento sea vinculante a nivel europeo, ayudándonos a generar 400.000 nuevos puestos de trabajo y a reducir nuestras importaciones de gas en un 12% - el equivalente a 70.000 millones de euros de ahorro en importaciones de combustibles fósiles.

Asimismo, fomentaremos el uso de tecnologías innovadoras e inteligentes para mejorar la eficiencia energética de edificios. Nuestras medidas acelerarán la inversión en este sector, creando un mercado de entre 80.000 y 120.000 millones de euros. Y más importante aún, reducirán la factura eléctrica para los consumidores y los hogares, y sacando hasta 3,2 millones de hogares de la pobreza energética.

Estas medidas irán acompañadas de una nueva Iniciativa de Financiación Inteligente para Edificios Inteligentes, que fomentará inversiones, crecimiento y empleos en eficiencia energética y energías renovables en el sector de la construcción. En colaboración con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y los Estados miembros, esta iniciativa contribuirá a desbloquear otros 10.000 millones de euros de fondos públicos y privados en inversión hasta 2020.

En segundo lugar, nuestras propuestas sobre energías renovables, diseño del mercado eléctrico y gobernanza generarán las condiciones para una mejor integración de las energías renovables. Tenemos el objetivo de alcanzar una participación de al menos el 27% de energías renovables en el consumo final de energía en 2030. Y tenemos la ambición política de convertirnos en el número uno del mundo en energías renovables, maximizando su uso en edificios, transporte e industria.

Sin embargo, las renovables no están suficientemente integradas en los mercados energéticos de la UE. Y para remediarlo, estamos adaptando las reglas vigentes para garantizar la asimilación de grandes cantidades de energías renovables y asegurar que el mercado establezca señales de precios claras para la inversión en vez de señales de subsidio. De esta manera, pretendemos ayudar a los Estados Miembros a diseñar esquemas de apoyo rentables que eviten distorsiones en el mercado y que promuevan un enfoque europeo a las subvenciones. 

Al mismo tiempo, estamos introduciendo medidas para que los Estados Miembros aumenten la decarbonización de los sistemas de calefacción y refrigeración, un sector que representa aproximadamente la mitad de nuestro consumo de energía. En estos momentos, las energías renovables representan tan sólo el 16% del suministro energético, y el sector depende en gran medida de los combustibles fósiles, lo que a su vez se traduce en una alta dependencia en importaciones para el sector.

También vamos a simplificar los procesos administrativos para estimular proyectos sostenibles, facilitar su rápida puesta en marcha y permitir que los consumidores puedan producir electricidad renovable más fácilmente. Y para ello, vamos a asegurarnos de que los consumidores sean retribuidos adecuadamente por la electricidad que venden a la red. 

Queremos asimismo potenciar el uso de energías renovables en el sector del transporte, un sector en el que el petróleo continúa suministrando alrededor del 94% de toda la energía usada. Con nuestras propuestas, queremos potenciar el uso de biocombustibles avanzados, electricidad, hidrógeno, y combustibles sintéticos renovables para impulsar coches, camiones, barcos y aviones.

Pero nuestra ambición no termina aquí. Con el Paquete de Energía Limpia para Todos los Europeos, queremos fomentar la cooperación regional y las interconexiones entre países para incrementar el comercio transfronterizo, la seguridad energética, y eliminar los obstáculos a la plena integración de las energías renovables. De esta manera, pretendemos crear un marco europeo en el que la electricidad fluya libremente a través de las fronteras para llegar a aquellos hogares donde más se necesite.

Para ello, las nuevas reglas del mercado eléctrico afinarán las señales de precios y promoverán un mercado más flexible. Nuestras propuestas también impulsarán el comercio transfronterizo, crearán un terreno de juego nivelado para las renovables, y eliminarán las barreras existentes para los nuevos actores en el mercado.

De la misma manera, hemos puesto sobre la mesa propuestas que fortalezcan la cooperación de los Operadores de la Red de Transporte, y que fomenten una cooperación más estrecha entre los reguladores energéticos, en particular dentro de ACER. Y hemos propuesto la adopción de unas reglas comunes sobre prevención de crisis, así como un conjunto de herramientas para garantizar la cooperación transfronteriza en caso de apagones u otras disrupciones en el suministro eléctrico. 

Sabemos que el resultado de nuestras propuestas no sólo será beneficioso para la economía europea, sino que también será beneficioso para los ciudadanos europeos. Las medidas hemos puesto sobre la mesa tienen como prioridad informar mejor, proteger y fortalecer el rol de los consumidores en el mercado.Primero, nos aseguraremos de que los consumidores estén bien informados sobre los beneficios y costos de las oportunidades en el mercado, facilitándoles el acceso gratuito a al menos una herramienta certificada de comparación de las ofertas de energía. Segundo, protegeremos a los consumidores garantizando la protección de sus datos. Finalmente, fortaleceremos su papel en el mercado energético, permitiendo que puedan generar su propia electricidad renovable mientras garantizamos que sean remunerados de forma adecuada por la electricidad que suministren a la red. En este ámbito, los consumidores tendrán derecho a solicitar un contador inteligente, que eliminará las facturas imprecisas debido al consumo estimado, y permitirá que los consumidores reaccionen a las señales de precios en función del mejor momento para consumir, almacenar o vender electricidad.

En resumen, con este paquete energético, la Comisión Europea completa una Unión de la Energía fuerte e integrada, cumpliendo así una de las diez prioridades políticas de la Comisión Juncker. Y más importante aún, con las propuestas que hemos puesto sobre la mesa, Europa liderará la transición hacia un mundo sostenible que garantice una 'Energía Limpia para Todos los Europeos'.

Artículo publicado en el Nº20 de la revista gallega de energía, Dínamo Técnica.
Autor: Miguel Arias Cañete, Comisario europeo de Acción por el Clima y Energía.