La lucha contra el cambio climático podría suponer la inversión de hasta 2.000 millones de euros al año en España a partir de 2020

La Cumbre del Clima de París de 2015 se cerró con dos objetivos cuantitativos que fueron aceptados de forma unánime por los países participantes, como son limitar el incremento de la temperatura del planeta a 2ºC a final de este siglo XXI y la movilización anual de 100.000 millones de dólares en la lucha contra el cambio climático (unos 80.000 millones de €) a partir de 2020.

No será fácil alcanzar ambos objetivos, debido a que está pendiente marcar una hoja de ruta y pasos intermedios vinculantes para que sean realidad, aunque sí podemos considerar una buena noticia el compromiso internacional para alcanzar estos objetivos. Esta movilización anual será una cifra difícil de medir, pero ofrece importantes oportunidades de negocio a las empresas españolas.

El PIB de España es aproximadamente de 1.5% el PIB mundial, de forma que el valor que nos correspondería sería de unos 1.500 millones de dólares al año (unos 1.200 millones de €); pero además debemos considerar que España es un país con una amplia preocupación por el medioambiente, con un desarrollo de la tecnología superior a la media y un importante bagaje histórico para la detención de las emisiones, de forma que es de esperar que nos correspondiese una cantidad mayor que la estrictamente proporcional. Es difícil de cuantificar un coeficiente de ponderación, pero podemos considerar razonable que se incremente un 50% o 60% de lo que nos correspondería, por lo que esta cifra fácilmente se podría elevar a unos 2.000 millones de €.

¿Cómo se invertirían? Evidentemente el ahorro de energía convencional (carbón, petróleo, gas natural...), la generación de energía usando fuentes alternativas y la eficiencia energética deberían liderar estas inversiones, y España es un país competitivo en cuanto a estas tecnologías; a mayores tendríamos otras facetas transversales como son la innovación, la formación de profesionales o la divulgación científica para conseguir frenar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero. En este contexto cobra especial importancia la internacionalización de nuestras empresas; España es un país líder en el desarrollo de tecnologías renovables (fotovoltaica, eólica...) y son muchas las oportunidades empresariales que aparecen más allá de nuestras fronteras, ya que otros países van a necesitar de estas tecnologías y carecen de la formación necesaria.

Por Fernando Blanco Silva, director de Dínamo Técnica