Iluminación saludable, farolas que saben como te sientes

Imagina ciudades en las que la iluminación publica de sus calles se adapta al ciclo circadiano de sus habitantes. Ya existe y se llama CIRCADIONIC, luminarias que respetan el ritmo vital de los habitantes, es un invento español fabricado en Galicia por Setga.

Para mantener una buena salud es necesario que el sistema circadiano funcione correctamente. La luz es el principal sincronizador del sistema circadiano y por tanto, es importante que el día sea día y la noche sea noche, lo que implica hacer un uso adecuado de la iluminación tanto en el interior de edificios como en el exterior, y respetar un mínimo de horas de oscuridad

Con carácter general, los niveles de iluminación habituales de interiores en horario diurno, si bien suficientes para asegurar el rendimiento visual, son notablemente inferiores a los encontrados en el medio natural. Por el contrario, en horas nocturnas y tanto en interiores como en el exterior, los niveles de iluminación artificial son sensiblemente superiores a los niveles naturales a los que nuestra biología está evolutivamente adaptada.

Una iluminación saludable debe procurar recuperar el contraste día-noche, aumentando los primeros y disminuyendo los segundos.

La luz recibida a deshoras en cantidades o con composición espectral inadecuada es un elemento disruptor del sistema de regulación circadiana, con potenciales efectos negativos para la salud humana.

Los efectos de la luz sobre la fisiología humana dependen de un gran número de factores, entre ellos de la intensidad, como los tonos tenues y cálidos que nos facilitan el sueño, frente a fuertes luces frías de cocina que permitan ver bien lo que cocinamos y mantener la concentración. O el ambiente intimo que propicia un restaurante frente a las luces blancas de una clínica dental. ¿Y si todos estos matices se pudiesen dar en el alumbrado público de las ciudades sin necesidad de cambiar la iluminación de las farolas? Misma luminaria, distintos tonos en función de los biorritmos de sus habitantes a lo largo de las distintas horas del día.

Lo ha conseguido la empresa gallega de iluminación Setga con CIRCADIONIC, una tecnología donde el 95% del valor añadido está en España, para alumbrar un ingenio que permite adaptarse al ritmo circadiano de los ciudadanos.

Un ejemplo de cómo funciona Circadionic sería su comportamiento durante las tardes de otoño-invierno, cuando anochece en el rango de cinco y media a seis de la tarde. A esa hora Circadionic, situara la temperatura de color a un nivel frío por encima de los 4200 Kelvin (luz blanca) a fin de mantener la actividad en calles comerciales y acelerar el impulso de compra, mientras que a partir de las ocho y media, cuando los ciudadanos vuelven a casa de su trabajo y empieza la segregación de melatonina, la temperatura de color se reducirá a temperaturas de color más cálidas entre 2700-2300 kelvin.



La tecnología LED Circadionic está integrada en todos los nuevos productos de Setga y ha sido instalada en varias ciudades de Europa y España.
El desarrollo de este sistema, en colaboración con Cree, está basada en la compactación mono óptica de blanco bio-dinámico cuyo fin es adecuar la temperatura de color de las luminarias al ritmo circadiano de los ciudadanos, manteniendo un IRC>80 y alto rendimiento energético, así como fotometrías adaptadas a cada necesidad, mejorando los índices de confort y salud pública de toda la sociedad en la transición hacia la noche. Porque lo hace justo cuando los premios Nobel 2017, los estadounidenses Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young, fueron galardonados por sus descubrimientos de los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano donde se demuestra la relación entre la luz y el desarrollo de ciertas enfermedades como el cáncer.



Reportaje publicado en el Nº 23 de la revista gallega de energía, Dínamo Técnica, correspondiente a noviembre de 2019.

Comentarios