Criterios ambientales, técnicos y económicos de Endesa para el cierre de la central térmica de As Pontes


Endesa ha presentado el pasado 19 de enero el informe definitivo de las pruebas de mezclas de biocombustibles y carbón en la central térmica de As Pontes. Las conclusiones justifican la inviabilidad ambiental, técnica y económica de la central.

Las alternativas de funcionamiento de la central mediante el empleo de lodos y biomasa combinados con carbón en distintas proporciones han dado resultados negativos. La última opción experimentada ha sido una mezcla al 50 % de carbón (en dos variantes una al 50 % Adaro, y otra al 25 % Adaro y 25 % de Kazajo) y de lodos de depuradora. La combustión de esta mezcla causa la emisión de mercurio en valores próximos al límite legal permitido.

Además se genera un elevado incremento de la generación de cenizas, entre un 187 % y un 276 %. De esta manera, sólo con la operación de dos de los cuatro grupos de la central durante 3.000 horas, se acumularían cada año entre 76.000 y 106.000 toneladas de un subproducto que no sería admitido en los vertederos de residuos no peligrosos, por superar los valores límite de selenio, sulfatos y carbono orgánico disuelto, con un elevado incremento de metales y metaloides generados en la combustión.

Desde el punto de vista técnico, se ha comprobado la pérdida de potencia de cada grupo. De los 350 MW actuales bajaría a 245/260 MW, con bruscas y repentinas oscilaciones de carga de hasta 35 MW, Esto impediría a la central operar en los mercados secundarios. También se ha comprobado que el combustible causará la corrosión de los tubos de la caldera, con el consiguiente costo de mantenimiento de la instalación. Además, la mezcla probada se degrada durante el tiempo que permanece almacenada, ocasionando pérdida operativa y económica.

Por último, las razones de carácter económico tampoco son favorables a la continuidad de la central. El MWh generado con esta mezcla costaría alrededor de 65 €, con lo que resultaría 15 €, un 30 %. más caro que el producido en una central de ciclo combinado de gas natural. Con este coste de operación, la térmica quedaría fuera del mercado eléctrico, en el que se prevé para 2021 un precio de 47,3 € por MWh. La adaptación de la instalación a la nueva situación requeriría asimismo una elevada inversión y unos altos costes fijos, con lo que la destrucción de caja estimada ascendería a 625 millones de euros en diez años de actividad de la central.

Tras el infome, Endesa mantiene el proceso de cierre solicitado el 27 de diciembre de 2019, debida a la profunda modificación de las condiciones del sector (incremento sustancial en el precio de los derechos de CO2 y caída significativa del precio del gas). También anuncia la activación de su Plan Futur-e para la búsqueda de proyectos empresariales que se implantarán en la localidad.

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