¿Cuándo resulta rentable una instalación fotovoltaica de autoconsumo en una vivienda?


Después de varios años se ha liberalizado el autoconsumo eléctrico, como una modalidad en la que el titular dispone de una pequeña central eléctrica para su consumo e intercambio de excedentes con la red. La tecnología de estas instalaciones habitualmente es la fotovoltaica, aunque también existen instalaciones minieólicas de autoconsumo.

Es habitual que los propietarios de viviendas deseen saber cuándo es rentable una instalación de autoconsumo, en este artículo daremos unas pequeñas pautas generales que nos pueden valer como primer filtro para saber si una ubicación puede ser interesante para autoconsumo fotovoltaico en una vivienda unifamiliar o pequeña industria.

En primer lugar debemos asegurar un espacio disponible, es precisa una superficie de unos 30 m2 a 50 m2 orientados al sur y sin sombras. Esta ubicación puede ser en la cubierta del edificio o en suelo, asegurándose que las sombras son mínimas, para esto es necesario asegurarse que el sol da a lo largo de todo el día, en particular hasta que anochece.

El segundo punto será el coste de la instalación. De forma aproximada sabemos que el precio está en torno a 1 €/watio instalado, siendo la potencia necesaria la que tiene el usuario contratado en la vivienda. Si no conocéis la potencia contratada debéis coger la factura de vuestra comercializadora y consultar la potencia contratada; los valores más habituales son 3,45 kW, 4,6 kW o 5,75 kW, es decir que el precio aproximado de la nueva instalación está en el orden de unos 3.450 €, 4.600 € ó 5.750 €.

El siguiente punto que debemos obtener es el dato del coste de la energía a lo largo del año. Para esto se deben recopilar todas las facturas de suministro eléctrico y calcular el coste total después de impuestos, y a continuación descontar el término fijo, alquiler de contador…. Por ejemplo para una potencia contratada de 4,6 kW el coste del término fijo mensual es de unos 15 € más IVA (21%) y el alquiler del contador es 1 € más IVA, cd es decir que sumaremos el consumo anual y restamos el coste del término fijo y alquiler de contador, por ejemplo si la suma anual es de 1000 € el coste de la energía cada año es aproximadamente:

1000 € - 12 x ((15 +1) x 1,21) =1000 € - 12 x 19,36 € = 1000 € – 232 € = 767 €

Aquí sabemos que el importe que podremos ahorrar está en torno a un 80% de este importe, que en nuestro caso son unos 614 €/año (767 € x 0,8 = 614 €/año)

Y finalmente calculamos el periodo de retorno de la inversión, que en el ejemplo que hemos puesto sería aproximadamente unos:

4.600 €/ 614 € = 7,5 años

Mi recomendación es que por debajo de 5 años la instalación fotovoltaica es viable, mientras que por encima de 10 años yo la descartaría. En los casos intermedios recomiendo que afinéis los datos, por ejemplo el coste real de la instalación (pidiendo un presupuesto a un instalador), existencia de ayudas públicas, si es una zona especialmente soleada o el compromiso personal del propietario de la instalación con el medio ambiente.

Artículo de Dr. Fernando Blanco Silva, ingeniero industrial y economista..

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