Gestión energética continua: una clave y dos pilares

La correcta gestión de cualquier empresa precisa de datos y sistemas de información que transformen esos datos en información útil para apoyar la tomar decisiones de cara a lograr sus objetivos. Ninguna empresa es ajena a sistemas de control financiero, de almacén, de personal, de producción, de ventas,… y centrándonos en sistemas más puramente técnicos,
a la existencia de sistemas automáticos de control de funcionamiento de equipos o líneas de producción. 

Estos sistemas aportan información útil a personas con diferentes funciones dentro de la organización que toman decisiones siguiendo unos procedimientos o metodologías que permiten trabajar de forma coordinada (p.e., un stock de materia prima reducido permite lanzar un pedido de compra al responsable de compras; esta información la conoce producción y sabe que tendrá a tiempo material para producir las necesidades del equipo comercial para atender a los clientes y prever al departamento de administración los movimientos de tesorería generados por la compra). 

Si analizamos lo comentado anteriormente, podemos observar que en todo el proceso intervienen 3 elementos esenciales: sistemas de información, personas y metodología.

La gestión energética es una faceta adicional que necesariamente debe ser gestionada por las empresas, pues si bien históricamente ha estado olvidada, desde hace unos años ha crecido en interés como consecuencia del creciente impacto de los costes energéticos en la “cesta de costes” de las empresas y la reducción del margen de mejora en otros costes empresariales ya muy optimizados; existen además otras razones como son las políticas de responsabilidad social corporativa y la preocupación por el medio-ambiente inducidas por la presión de la sociedad o la necesidad de conocer el coste energético asociado a la producción de cada unidad de producto debido a los ajustados márgenes con los que se trabaja en muchos sectores.

Al igual que sucede con el resto de actividades dentro de la empresa y su gestión, la gestión energética requiere de los 3 elementos anteriormente mencionados:


Las personas intervienen tomando decisiones en base a la información facilitada por el sistema de gestión energética y aplicando una metodología. La metodología estructura cómo se organiza la gestión energética en la empresa, marca los indicadores y objetivos, asigna responsabilidades y pautas de actuación ante desviaciones. Ambos elementos, personas y metodología son los 2 pilares fundamentales en la gestión energética.

Sin embargo, el elemento clave para una gestión continua y sostenida en el tiempo es el software de gestión energética; y es así porque la energía es invisible, fluye por las instalaciones sin poder ser visualizada y se consume sin ser conscientes de su magnitud ni intensidad hasta que se reciben los “datos” (la factura) al final de cada periodo. Los sistemas de gestión energética avanzada son herramientas sumamente eficaces para mostrar cómo se consume energía en cada punto controlado de la instalación, encontrar y mostrar ineficiencias o consumos ocultos, mostrar los resultados de la aplicación de medidas de ahorro energético, elaborar indicadores de gestión y mostrar su evolución, convertir costes energéticos considerados fijos en variables al poder ser imputados a los productos, mejorar los procesos de operación y mantenimiento de las instalaciones, contrastar las facturas de suministro, …. en definitiva, los sistemas de gestión avanzados son la clave para la implantación de un modelo de gestión energético continuo y sostenido en una organización; se trata de herramientas que transforman una información que hasta ahora nos hablaba del pasado (cuanto hemos consumido y empezar a conjeturar los porqués), en una información de presente (cuanto estamos consumiendo, donde y quiénes son los causantes pudiendo actuar de inmediato) y también de futuro (pues nos van a indicar previsiones de consumo en función de determinados parámetros lo que nos permitirá anticipar estrategias de ahorro y mejorar los procesos de compra de energía).

La energía y el consumo energético, si bien son conceptos de carácter técnico, no son distintos del resto de aspectos que intervienen en el proceso productivo de las empresas que necesitan ser gestionados (personas, materias primas, productos, finanzas …). La correcta gestión de estos aspectos precisa de personas, metodologías y sistemas de información, siendo en el caso de la energía el software de gestión energética el elemento clave debido a la dificultad para visualizarla y entender su impacto en cada parte del proceso productivo.

Artículo publicado en el Nº17 de Dínamo Técnica, revista gallega de energía.
Autor: Alberto Méndez Davila, ingeniero industrial. Gerente de CO2 Smart Tech